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Lunes, 16 de Marzo de 2020
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París. Un segundo paciente en el mundo se curó del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), del sida, tras haberse sometido a un trasplante de células madres, informaron el martes sus médicos, al no detectar ningún rastro de la infección 30 meses después de haber abandonado el tratamiento tradicional.

El llamado paciente de Londres, enfermo de cáncer originario de Venezuela, copó las portadas de los medios de comunicación el año pasado, cuando investigadores de la Universidad de Cambridge anunciaron no haber detectado en su sangre ningún rastro del virus que causa el sida durante 18 meses.

Ravindra Gupta, autor principal del estudio publicado este martes en la revista The Lancet HIV, indicó que los nuevos resultados son todavía más determinantes.

Buscamos en un número considerable de lugares donde al VIH le gusta esconderse y prácticamente todos eran negativos, salvo algunos restos fósiles del virus no activo, explicó.

Es difícil imaginar que se eliminen todos los restos de un virus que infecta a miles de millones de células, añadió.

Por ello, sugerimos que nuestros resultados representan una curación del VIH, escribieron los autores del estudio.

Como el paciente de Berlín, el estadunidense Timothy Ray Brown considerado curado en 2011, el de Londres se sometió a un trasplante de médula ósea para tratar un cáncer de sangre. Recibió así células madres de donantes portadores de una mutación genética rara que impide al VIH implantarse, el CCR5.

El hecho de que la curación del primer paciente permaneciera aislada durante casi 10 años hacía pensar a algunos expertos que se trataba sólo de un golpe de suerte.

Nuestras conclusiones muestran que el éxito del trasplante de células madres como tratamiento del VIH (...) puede reproducirse, estiman los investigadores.

Otros pacientes se sometieron a un tratamiento similar, pero ninguno ha ido tan lejos en la remisión (...) Seguramente habrá otros (casos), pero tomará su tiempo, de acuerdo con Gupta.

-Embajador de esperanza-

En tanto, el paciente de Londres decidió revelar esta semana su identidad en una entrevista con The New York Times. Quiero ser embajador de esperanza, explicó Adam Castillejo, de 40 años, que creció en Caracas.

Sin embargo, los investigadores admiten que por ahora su método no es una solución para los millones de personas que viven con la enfermedad en el mundo y la controlan gracias a los antirretrovirales que deben tomarse toda la vida.

El procedimiento utilizado para ambos pacientes curados es muy pesado y peligroso y plantea aspectos éticos, según Gupta, estimando que sólo podría aplicarse a enfermos que sufren algún tipo de cáncer de sangre.

Hay que poner en la balanza la tasa de mortalidad de 10 por ciento para un trasplante de células madres y el riesgo de muerte si no se hace nada. Un trabajo como éste es importante para el desarrollo de estrategias de tratamiento que podrían ser aplicables más ampliamente, señaló Andrew Freedman, de la Universidad de Cardiff, que no participó en este estudio.

Otros en cambio se mostraron prudentes en cuanto a los resultados. ¿Realmente está curado el paciente de Londres?, se preguntó Sharon Lewin, de la Universidad de Melbourne. Los datos (...) son emocionantes y alentadores pero, al final, sólo el tiempo dirá, afirmó.

El equipo de Cambridge subrayó que el paciente de Londres continuará en observación.

 

Perspectiva Ciudadana