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Roberto Rodríguez- Marchena
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Lunes, 28 de Mayo de 2012
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Roberto Rodriguez-MarchenaResulta oportuno recorrer los caminos que condujeron a nuestra espléndida victoria y advertir sobre las pretensiones de nuestros adversarios políticos de fastidiar al PLD y al pueblo dominicano por haberles ganado la batalla electoral y haber convertido al compañero Danilo en Presidente Medina.

Los directivos del PRD pierden las elecciones y sus hacedores de opinión, sin disimular su malhumor, pretenden marchitar nuestra satisfacción, nuestra alegría y nuestro alivio con sus interpretaciones sobre el proceso electoral. Ahora resulta que habiéndolas perdido, el PRD ganó las elecciones; hacen exigencias altaneras, emplazan al presidente electo Medina a asumir su particular agenda y vuelven a sus acostumbrados apocalípticos vaticinios. Se esfuerzan en ignorar la formidable y promisoria oportunidad que ha conquistado el pueblo dominicano con la victoria de Danilo Medina; todo ello con el vano propósito de condicionar y doblar el pulso al recién electo presidente, pero además, y antes de que Danilo empiece a gobernar, a infundir desánimo en el pueblo dominicano. 

Se advierte claramente que nuestros adversarios quisieran ponernos a debatir sobre sus interminables y habituales querellas internas, mientras nosotros, junto al pueblo dominicano, tenemos la enorme responsabilidad de mirar al futuro, de preguntarnos cómo vamos a ayudar a Danilo a gobernar, cómo vamos a participar de sus iniciativas de gobierno, en cuáles proyectos productivos vamos a recabar su apoyo, cuáles de los programas que va a implementar van a beneficiar al negocio, a la familia, a la comunidad; en fin, los señores del PRD, quisieran alejarnos, durante estos tres meses de transición, de la tarea de preparar al pueblo dominicano para que pueda beneficiarse de las novedosas políticas públicas que aplicará el Presidente Medina desde el mismo 16 de agosto. Y eso, por supuesto, no deberíamos permitirlo.

Nuestro partido, el de la Liberación Dominicana, como es costumbre, hará una evaluación minuciosa del proceso electoral y la hará pública. Algunos compañeros y compañeras han comenzado a hacerla, felices como están, del triunfo obtenido. Entre ellos quien escribe, que aprovecha la ocasión para compartirla, convencido de que no es exhaustiva y en el ánimo de verla enriquecida.

•Una proeza político-electoral. Recibir una candidatura en 33% de simpatía como certificó Gallup entonces y llevarla en 9 meses a la victoria con 51.2% fue una proeza política de Danilo. En otros países la crisis ha zarandeado a gobiernos y partidos hasta voltearlos. América Latina ha sido la excepción, precisamente por la naturaleza de sus gobiernos que, en lugar de tomar la crisis como pretexto para desmantelar sus estados de bienestar, avanzan en construirlos. En sintonía con "el fenómeno latinoamericano", Danilo nos convenció de que la mejor política de desarrollo es aquella que reduce pobreza y desigualdades y que "las empresas sólo pueden vender lo que los ciudadanos pueden comprar", por lo que es preciso apostar a ampliar el mercado interno de consumo.

Danilo, el mejor candidato y un nuevo discurso. Sin duda el PLD y aliados llevó el mejor candidato. Un experimentado político que toma muy en serio su oficio y responsabilidad. Un estudioso y conocedor de la situación de los dominicanos y dominicanas que supo escuchar atentamente a empresarios chiquitos, medianos y grandes, productores agropecuarios, comerciantes, jóvenes, mujeres, envejecientes, chiriperos y madres solteras para entenderlos y solidarizarse. Intercambios que le permitieron construir un nuevo discurso (relato) peledeísta, pues como la vida misma enseña, un partido debe permanentemente actualizarse y renovarse si aspira a mantenerse en sintonía con la cambiante realidad. Pero además, relato que supo llevar y explicar con dedicación de maestro de escuela.

•La unidad del PLD. Provisto de un relato impecable y bien estructurado, Danilo se autoasignó la tarea de unir, reunir, juntar y sumar sin descanso  hasta el mismo día de las elecciones, administrando con paciencia e inteligencia ese enorme archipiélago de voluntades y ambiciones políticas que es el PLD, sus dirigentes y miembros. Vale destacar la enorme y activa contribución del presidente del partido, compañero Leonel Fernández, en esa tarea y el impacto unificador y energizante de la compañera Margarita Cedeño, vicepresidenta electa.

•El poderoso Sector Externo con Danilo (SED). La temprana decisión de Danilo de agrupar las formidables voluntades externas al partido motorizadas inicialmente por miembros del partido en el Sector Externo con Danilo (SED), aportó enormes voluntades, determinación y entusiasmo renovado a una candidatura que venía construyéndose en condiciones nada favorables.

•Excelente gestión de campaña. Acompañado de un excelente equipo de asesores y un estado mayor de hombres y mujeres experimentado, Danilo gestionó su propia campaña con sabiduría y pericia, con un gran plan (recorridos/contactos, organizativo y electoral), que supo llevar, etapa por etapa con devoción y ritmo trepidante. Nunca perdió Danilo el control de la campaña, supo sobreponerse a los imprevistos y nunca disminuyó el ritmo de ganar territorio en el corazón de los dominicanos y dominicanas.

•Hilo conductor de campaña: seña de identidad memorable. Anunciamos temprano –lo recordará usted- que nuestro gran objetivo estratégico era empoderar a la sociedad dominicana de nuestro hilo conductor de campana y que si lo lográbamos, ganaríamos las elecciones. Así fue. La población lo hizo suyo en su cotidianidad.  Dentro de muchos años, esta campaña electoral será recordada por nuestro hilo conductor y la victoria de Danilo estará indisolublemente asociada a Continuar lo que está bien, Corregir lo que está mal y Hacer lo que nunca se ha hecho.

•Las razones emocionantes de Danilo. Danilo demostró que es posible hacer una campaña en República Dominicana basada en propuestas y triunfar. Algunos sostuvieron que para ganar unas elecciones bastaba "conectar" y que para tal propósito nada mejor que el banal y violento discurso del candidato del PRD. "Conectar" sin importar el cortocircuito.  Danilo demostró que las razones (sus propuestas) podían y fueron emocionantes para los y las electores dominicanos y que las groserías, el lenguaje soez, el autoritarismo, el racismo, el menosprecio por los empobrecidos del candidato del PRD terminaron siendo inaceptables para nuestro pueblo.

En las emociones, en las esperanzas que provocaron las propuestas de Danilo está la clave para entender su victoria; en la fuerza de su discurso y en su sintonía con las ilusiones ciudadanas están las razones de la derrota del candidato del PRD. Regatearlo con alegatos de compra de cédulas es una tomadura de pelo que Penn & Schoen, Greenberg y Gallup se encargaron de desmentir por adelantado. ¿Incluyeron, anticiparon estas empresas encuestadoras el volúmen de compra de cédulas cuando ofrecieron sus acertados pronósticos? Me rio.

•Sentido del Deber y Voluntad. Muchas preguntas fueron lanzadas durante la campaña: ¿Por qué procura Danilo ser gobierno en un entorno mundial tan difícil? ¿Por qué embarcarse en asumir una candidatura de entrada perdida por la baja popularidad del gobierno? ¿Cómo no se desalentaron mientras las encuestas daban ganador al adversario? La respuesta está, en primer lugar, en el sentido del deber. Danilo se sintió convocado por el deber de evitarle a negocios y familias de nuestro país el riesgo a volver a la recesión, a la destrucción de empleos, a la quiebra de negocios y a la desprotección social. En segundo lugar, haber entendido el proceso y saberse portador de fuerzas sociales nuevas, de un empresariado y clases medias progresistas y lúcidas que ha surgido en la República Dominicana (como aconteció en Brasil, Uruguay, Chile y Argentina) que no le abandonaron en ningún momento y que son, fueron y serán un motor fundamental de los cambios que se producirán en la República Dominicana. Y tercero, la convicción de que la voluntad –para algunos terquedad y perseverancia- de los seres humanos explica, está en el origen de las grandes transformaciones, descubrimientos y alegrías de la humanidad. Y que el éxito o el fracaso de toda empresa humana estará siempre signado por la calidad del plan. De modo que, sentido del deber, comprensión del proceso, nuevas fuerzas sociales y una firme voluntad, también explican porqué logramos la victoria en condiciones tan difíciles.

•PLD y aliados sigue siendo mayoría. Por tercera vez consecutiva, PLD y aliados ganó en primera vuelta. Ganó en 84 de 155 municipios (54.2%). En 7 de los 10 municipios más poblados del país (Distrito Nacional, Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Oeste, San Cristóbal, Moca y San Pedro de Macoris). PLD y aliados obtuvo 55% en la capital dominicana. Ganó en Santo Domingo Norte con 54.9%, Santo Domingo Este con 53.19 y Santo Domingo Oeste con 56.8%. En Los Alcarrizos con 59% y en Pedro Brand con 58%.

Ganó en 17 de 32 provincias (53.1%), en 7 de las 10 provincias más pobladas (Santo Domingo, Distrito Nacional, San Cristóbal, La Vega, San Pedro de Macoris, Espaillat y San Juan de la Maguana).

El PLD ganó sin alianzas (porque no las hubo) en 2 de 3 circunscripciones en el Exterior, aunque hay que lamentar que la abstención rondara el 58%. (137,671 personas de 328,000 empadronadas votaron). Ganó en todas las ciudades europeas, Puerto Rico, Panamá, Venezuela, Antillas Menores y Canadá. 

Un desempeño formidable que revela que fue correcta –por la naturaleza presidencial de las elecciones- la estrategia de priorizar los grandes centros urbanos. 

Dos elecciones no pueden compararse con iguales parámetros, aunque mucha gente lo crea y lo haga. Las circunstancias cambian, el comportamiento de las fuerzas sociales también. Ganar en 2008, alcanzar una mayoría en primera vuelta, triunfar holgadamente era algo absolutamente alcanzable y previsible para el PLD y aliados; en 2012, ganarlas y construir una mayoría en primera vuelta con una ventaja de 200 mil votos, para el PLD y aliados, toda una hazaña, una verdadera proeza.

•Sabemos construir alianzas duraderas y triunfantes. Los partidos aliados aportaron 13% en la victoria de Danilo Medina. Algunos comentaristas favorables a quienes perdieron las elecciones han trasladado con insistencia la preocupación entre nuestros compañeros y amigos por la votación obtenida por el PLD, inferior a otros procesos electorales. A estos señores no les preocupa que el PRD haya perdido por quinta vez y  perdiera unas elecciones que hasta octubre tuvo claramente ganadas; lo que sí les llama la atención (¿y preocupación ?) es que el PLD haya obtenido 37.73% y que requiera crecientemente de los partidos aliados para ganar. La verdad es que lo que ha ocurrido no es nada nuevo, viene produciéndose desde procesos anteriores y se explica como un fenómeno natural de recomposición y migración interna dada la estabilidad de la gran alianza electoral que ha forjado y lidera el PLD. Todo aquel o aquella que estuvo inmerso en la batalla por los votos, directamente en los centros de votación, sabe que los votos de los aliados, lo son por el PLD. La mejor evidencia es la APD. Tan pronto se separó del PLD perdió el 94% de sus votos. Aparentemente propiedad de la APD, los votos, en realidad, estaban en usufructo de la APD. Eran votos de la alianza capitaneada por el PLD. A muchos votantes no les importa votar en la casilla de otro partido, siempre y cuando esté aliado al PLD. Con el PRSC ocurre algo similar con una ventaja adicional: Connotados líderes del PLD hicieron público su deseo de ver fortalecido al PRSC. Cuando fue aliado al PRD o anduvo solo, el PRSC se debilitó. Cuando se alió al PLD y creció. La conclusión es que estar aliados a un partido con altas posibilidades de ganar como el PLD, que además facilita o no pone impedimento a sus labores proselitistas entre sus miembros y simpatizantes, cosecha votos. (Algo similar sucedió con MODA y el PRSD con el PRD el 20 de mayo). Estar juntos es una oportunidad de crecer, da fuerza al todo y a sus partes que es lo que se necesita para triunfar.

•Impacto de la victoria de Danilo para el PLD. Esta larga marcha, que inició con la victoria del 26 de junio de 2011 en las primarias (Congreso Elector) y que culminó con la victoria del 20 de mayo es un energizante institucional de enorme trascendencia para el PLD. Me explico. La salud democrática e institucional del PLD fue puesta a prueba en las primarias (Congreso Elector) en las que venció Danilo, recibiendo el apoyo inmediato, la misma noche, de los demás precandidatos y el magnífico involucramiento del presidente del Partido, que como bien dijo Danilo, al agradecer a aquellos que le ayudaron a ganar las elecciones, Leonel Fernández puso más empeño, trabajó más por su candidatura (la de Danilo) que en las suyas. Aún así, era necesaria, era imprescindible, la victoria el 20 de mayo, que Danilo lograra la presidencia de la República, para consolidar e inmunizar al PLD de cara al futuro. Y lo logramos. Hoy el PLD es más fuerte, es más resistente que nunca. 

Debemos celebrar y prepararnos para las grandes tareas a las que nos convocará el gobierno del Presidente Medina.

roberto@perspectivaciudadana.com

Perspectiva Ciudadana