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Ramón Tejeda Read
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Jueves, 05 de Septiembre de 2019
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En  la naturaleza, como en la sociedad, lo viejo y lo nuevo están en lucha permanente. El próximo seis de octubre estamos convocados a un nuevo enfrentamiento entre lo viejo y lo nuevo en el Partido de la Liberación Dominicana. No hay que ser muy inteligente para ver dónde está lo uno y dónde está lo otro.

Leonel Fernández pretende regresar como candidato presidencial de ese partido después de doce años de gobiernos (1996-2000, 2004-2012) de los cuales queda un legado positivo de aciertos económicos e institucionales empañado por otro negativo caracterizado por una corrupción del más alto nivel. Le convenía más haberse quedado en bajo perfil apoyando las importantes iniciativas del presidente Medina y promoviendo lo nuevo en el PLD, pero ha preferido el enfrentamiento y el encono promoviendo un mesianismo propio de siglos anteriores en la Historia dominicana y apelando a un protagonismo primitivo que deja mucho que desear en un líder auto-proclamado como “del conocimiento”.

Consciente de los enormes riesgos que representaba su probable repostulación en la coyuntura nacional e internacional actual, el presidente Medina optó por dar paso a sangre nueva, como él mismo la bautizó, y es esa sangre nueva la que está llamada a enfrentar el gastado mesianismo leonelista que pretende anquilosar al PLD.

Para saber si Fernández representa lo viejo en el PLD sólo hay que ver cómo se refugia en el vinchismo fanático y patriotero; cómo hace causa común con defensores de la economía del caos, y recordar cómo, desde que tuvo la oportunidad, sacó del olvido al que estuvo condenado por décadas un viejo cuadro expulsado del PLD en los años ochenta: el Dr. Rafael Alburquerque.

A eso está convocado el PLD el próximo seis de octubre: a decidir entre su retorno a un mesianismo disimulado en modernas teorías y la sangre nueva a la que decidió dar paso el presidente Medina en un movimiento que lo enaltece y que deja ver clara la agudeza política que lo ha caracterizado.

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Perspectiva Ciudadana