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Ramón Tejada Holguín
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Lunes, 09 de Julio de 2012
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La mayoría de las personas acuden a una clínica u hospital cuando tienen indicios de que algo no marcha bien en sus cuerpos. Lo primero que hace un buen médico o una buena médica es escuchar la descripción de los síntomas, para realizar un diagnóstico correcto. Luego procede a definir el tratamiento adecuado para la enfermedad identificada.

Con los problemas sociales ocurre algo muy similar. Primero se identifica que hay un problema, ya sea dolor, picor, rotura, desgarro o molestia en alguna parte del cuerpo social. Para que sea visto como un problema que amerita la intervención estatal, se necesita que haya dolientes y consenso entre diversos sectores de que ese es efectivamente un problema de orden público. Lo tercero es movilizar la acción de la mayor cantidad posible de organismos del cuerpo social, aunados para enfrentar el mal tipificado.

Hace unos años la violencia de género no era vista como un problema social. En algunos casos, incluso, se llegaba a culpar a la mujer de la situación. En este plano la sociedad dominicana ha tomado consciencia de que el asesinato de mujeres es un auténtico problema social, que debe concitar la acción de organizaciones civiles y políticas.

Para la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el feminicidio es “el asesinato de mujeres como resultado extremo de la violencia de género que ocurre tanto en el ámbito privado como en el espacio público”. Significa que no todos los asesinatos de mujeres son iguales, que hay algunos que pueden estar determinados por otras causas, y que el problema mezcla aspectos culturales, sociales y cuestiones de poder masculino. Enfermedad compleja, que necesita compleja medicina.

Las cifras de la misma ONU sostienen que en el mundo entre el 50 y 70 por ciento de los asesinatos de mujeres son perpetrados por sus maridos, cónyuges, novios o convivientes. Según la Procuraduría General de la República entre enero y junio de este año 98 mujeres habían muerto en acciones violentas, 49 de las cuales cayeron a manos de sus parejas, ex parejas o relacionados.

El feminicidio es un problema social que debe ser enfrentado con energía y decisión por todo el cuerpo social. La buena noticia es que tiene dolientes. Por eso, mañana miércoles 11 de julio me sumaré a la convocatoria de un día de luto por los feminicidios y la violencia contra la mujer. Súmese, querido amigo, vistiendo de negro, de blanco o gris. Puede poner lazos o banderas de los mismos colores en sus lugares de trabajo y casas.

El Foro Feminista y algunas organizaciones iniciarán la jornada con una concentración frente al Congreso Nacional de 7 a 9 de la mañana, y entregarán un documento exigiendo un presupuesto justo para el combate a la violencia de género y mayor vigilancia en el cumplimiento de la ley sobre violencia. Harán un llamado a las instituciones del Estado para que se comprometan a asumir un rol más activo en la prevención de este verdadero problema social.  

Ramón Tejada Holguín es ciudadano

Perspectiva Ciudadana