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Ramón Núñez Ramírez
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Domingo, 08 de Julio de 2012
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El equipo mediático del PRD, mejor dicho de la facción del Expresidente Mejía, no para mientes en su laborantismo, a pesar de la reciente derrota electoral, y ahora intentan desviar la atención de la crisis cismática que afecta a esa organización, tratando de presentar un Presidente Fernández que entrega al Presidente Medina una situación económica calamitosa; un próximo Presidente supuestamente atado de manos y de paso intentan crear una especie de abismo y diferencias, por supuesto inexistentes, entre estos dos principales líderes del PLD.

Ya en la campaña electoral se equivocaron y esa estrategia les costó caro. Apostaron a una aventura reeleccionista mediante una modificación a la nueva constitución, como lo hizo Mejía en su momento; apostaron a una candidatura de la Primera Dama y apostaron a que el Presidente Leonel Fernández no apoyaría a Danilo Medina con la finalidad de que fuese derrotado. Se equivocaron, porque razonaron con neuronas perredeistas, pues en esa organización históricamente se ha dado ese tipo de comportamiento suicida.

En esta etapa siguen cuestionando las inauguraciones de obras, aunque concluyó la campaña, reiteran la peregrina teoría de la “dictadura constitucional” y la supuesta concentración de poderes en manos del Presidente Fernández, magnifican la magnitud del déficit presupuestario  y hasta se atreven a recomendarle al próximo Presidente que haga distancia del Presidente del partido.

Lo primero es que Leonel Fernández entrega a Danilo Medina una economía estable, sana, con un sector externo vigoroso, una confianza fortalecida de los agentes económicos (ver Índice de Confianza de Intec)  las ventanillas abiertas del financiamiento externo, con un manejable nivel de endeudamiento y  un déficit fiscal, proyectado a diciembre rondando el 3.5% del PIB, menor al promedio de la región e  infinitamente inferior al  de los EU y el promedio de la UE. Déficit fiscal que posiblemente va a ser mayor al del pasado año en un punto porcentual (1% del PIB) debido al incremento de los precios mundiales del petróleo, sin los ajustes internos de precios, la caída de las recaudaciones en relación a lo estimado y un aceleramiento en los desembolsos a proyectos con la finalidad de entregarlos a las comunidades antes de concluir el periodo.

Lo contrario ocurrió en agosto de 2004 donde este gobierno recibió una economía en recesión, con la inflación a diciembre en 32.61%, la anualizada en 51.84%, el tipo de cambio al 43x1, el déficit fiscal del gobierno central en 5.2% del PIB, el cuasi-fiscal en 4% del PIB, insostenibilidad fiscal y default  en el servicio de la deuda externa.

RD se había convertido en un paria financiero, ya que  el spread de los bonos soberanos superaba los 1800 puntos, cerradas  las ventanillas de financiamiento externo por la ruptura con el FMI; el BC con un stock de certificados por un monto de RD$89 mil millones, a tasas superiores al 50% y cuyo pago de intereses consumía RD$3 mil millones mensuales. El desempleo había aumentado de 13.9 a 19.7% y con el costo social de 1.5 millones de nuevos pobres. Y aun con ese desastre, antes del año, la economía dominicana se había estabilizado y se encontraba en sostenible recuperación.

El equipo mediático del PPH de nuevo equivoca su estrategia porque la mayoría que depositó su voto por Danilo Medina y otro gobierno del PLD, no se va a tragar los cantos de pesimismo y las erráticas profecías catastróficas; y vanos son los intentos de atizar divisiones entre el próximo gobierno y el partido y mucho menos entre Danilo Medina y Leonel Fernández. Porque el PLD no es el PRD; porque el liderazgo del PLD tiene un proyecto país que está por encima de las aspiraciones personales; y los dos principales líderes de la organización, Leonel Fernández y Danilo Medina, comparten la misma visión de futuro.

Perspectiva Ciudadana