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Pedro Luis Castellanos
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Lunes, 28 de Mayo de 2012
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Pasados los comicios, conocidos los resultados  que han favorecido a Danilo, y reconocidos los mismos por las principales organizaciones de oposición, es momento de reflexión y de conformar progresivamente, con la serenidad y capacidad que caracteriza al Presidente electo, el nuevo gobierno y  definir sus prioridades para los primeros 100 días.  

Muy probablemente Danilo cumplirá su promesa de llamar a conformar grandes alianzas sociales y pactos nacionales, que tengan como marco general las grandes metas que propuso en su campaña, claramente  orientados a sentar las bases de un nuevo modelo de desarrollo, reducir la pobreza y la exclusión social y lograr una economía de crecimiento estable y menor vulnerabilidad con un incremento del PIB de 4.5% promedio anual, estas grandes metas son: reducir la pobreza y ampliar la clase media en 1.5 millones, generar al menos 400,000 nuevos puestos de trabajo dignos, invertir el 4% del PIB en el desarrollo del sistema educativo, eliminar el analfabetismo en dos años, lograr cobertura universal del Seguro Familiar de Salud,  fortalecer el aparato productivo interno (turismo, pequeñas y medianas empresas, zonas francas, economía solidaria y la agropecuaria, tanto la producción empresarial como la pequeña producción familiar campesina.

Mientras el  Presidente electo avanza en estas importantes tareas, corresponde a los partidos y organizaciones sociales analizar y extraer lecciones de los resultados electorales. A nuestro entender, y sin pretender  que sean conclusiones definitivas, vale la pena destacar los siguientes hechos, para alimentar las reflexiones:

a)     

La población participó activamente alrededor de las diferentes propuestas electorales, y voto, predominantemente en calma y cívicamente. Fue una campaña mas marcada por las propuestas de los candidatos que por las agresiones verbales entre ellos. Esta parece una tendencia firme que marcara los próximos procesos.

b)     

La organización del proceso comicial ha sido sin duda inobjetable. Ni una sola mesa fue impugnada por ninguna de las organizaciones participantes. No un solo reclamo fue presentado por dichas organizaciones ante los resultados proclamados por las autoridades electorales, en el tiempo previsto.

c)      

Se conformaron dos grandes bloques que polarizaron la intención electoral de alrededor del 98% de los votantes. Prácticamente desapareció el espacio  para “terceras fuerzas alternativas”, quedando reducido apenas a menos del 2% del electorado, del cual casi la totalidad corresponde votos por  Guillermo Moreno.  Esto debería ser reflexionado  con serenidad por quienes impulsaron estas opciones.

d)     

Muchos de quienes votaron por Danilo lo hicieron por ser peledeistas y por respaldar al gobierno, pero muchos más parecen haberlo hecho en respaldo a su propuesta programática centrada en un cambio en el modelo de desarrollo y en un mensaje de reducción de las desigualdades sociales como base para construir una economía más productiva y estable. Así, Danilo emergió como fenómeno electoral más vinculado a la idea de cambio que a la de continuidad, y mas vinculado al pensamiento e imagen de Juan Bosch que han predominado mas recientemente en el PLD y el Gobierno.  ¿Acaso esta  emergiendo un nuevo PLD que en realidad es una remergencia del PLD de sus fundadores?.

Este bloque suma a buena parte de la dirigencia del PLD y la gran mayoría de sus bases, muchos sectores  intelectuales, profesionales y activistas sociales tradicionalmente no vinculados al PLD que se agruparon en el llamado Sector Externo, y en numerosos equipos de trabajo técnico y de proselitismo, que percibieron en Danilo la oportunidad de avanzar hacia cambios estructurales en el país. Incluye una elevada proporción  de los empresarios pequeños y medianos, y un importante contingente de votos  de rechazo a Hipólito y su gestión de gobierno, que  prefirieron cerrarle el paso, aun cuando no necesariamente coincidieran con toda la propuesta de Danilo. Este último parece haber sido el caso de muchos de los aliados, quienes aportaron una importante y decisiva votación.

e)     

Muchos de quienes votaron por Hipólito, y su propuesta centrada en la idea de cambio en la conducción política del país, con poco énfasis en contenidos programáticos, mas que por respaldo al PRD y a  él como candidato, parecerían haberlo hecho  como rechazo y castigo al gobierno, y a lo que consideran una forma  inadecuada de ejercer la gestión de lo público,  incluso a pesar de tener que votar por un candidato que no les satisfacía. Parece haberse conformado un núcleo duro de electores que consideró la necesidad de un cambio político en la conducción del gobierno como eje fundamental de su decisión electoral, y no consideró que Danilo podría lograr tales cambios.  Este bloque suma a la militancia y partidarios del PRD, pero también a algunos sectores de la intelectualidad progresista, a núcleos importantes del  gran empresariado y a algunos dirigentes sectores vinculados a movimientos sociales.

f)      

De lo anterior se puede deducir que se habría conformado una correlación de fuerzas ampliamente favorable a las ideas de cambio, unas que enfatizan en los contenidos programáticos de dicho cambio, por un nuevo modelo de desarrollo, y otras que  han priorizado la necesidad de un cambio en las formas de gestión política. Son bloques no necesariamente excluyentes, y cuya confluencia y entendimiento aparece como indispensable para impulsar exitosamente los cambios requeridos.

Hay un clima favorable a entendimientos alrededor de un conjunto de grandes metas, pero el éxito dependerá mucho de las capacidades de cambiar las formas de gestión pública, particularmente en lo referente a  construir una imagen de transparencia y honestidad, y de efectividad  y austeridad.  El nuevo gobierno tiene una gran oportunidad de impulsar los cambios necesarios en el modelo de desarrollo y para superar la pobreza y exclusión social, pero consolidar una gran base social de apoyo a estos esfuerzos dependerá mucho de las capacidades de  sumar voluntades y construir una imagen de credibilidad en torno a su compromiso de hacer realidad la propuesta programática.

Parece haber emergido un nuevo mapa electoral aunque en apariencia se trata de una reafirmación del predominio de los dos partidos mayoritarios.  Este nuevo mapa es favorable a importantes cambios. El país tiene ante si la oportunidad de avanzar hacia estos cambios, bajo la conducción de Danilo, sin sufrir los traumas y conflictos que fueron necesarios en varios países latinoamericanos.  Dejemos a Danilo conformar su equipo de gobierno y definir las prioridades inmediatas del nuevo gobierno.  Confiemos en su capacidad y claro sentido de compromiso con su  propuesta presentada ante el país.

Perspectiva Ciudadana