|
Roberto Jiménez
| |
Domingo, 14 de Abril de 2013
|

Valladolid, 12 abr (EFE).- Entre las obligaciones de los adultos, además de alimentar, vestir y educar a sus hijos "también está la de contarles cuentos porque les ayudan a entender el mundo y a ellos mismos", ha afirmado hoy el escritor Gustavo Martín Garzo durante una entrevista con la agencia Efe.

El cuento, y la literatura fantástica por extensión, ha reivindicado como patrimonio de la infancia y savia para una sociedad que "desgraciadamente ha vuelto la espalda a historias que hablan de las cosas esenciales que le han sucedido al hombre desde hace siglos".

Si personajes como Cenicienta, Caperucita Roja o Blancanieves han perdurado es porque sus relatos, "eternos y tradicionales desde la noche de los tiempos, hablan de cosas importantes que el hombre ha sentido que no se deben perder", ha añadido Martín Garzo (Valladolid, 1948).

El cambio de mentalidad del mundo contemporáneo, con importantes modificaciones en la estructura familiar, social y laboral, ha desembocado en la pérdida de hábitos tradicionales no hace tanto tiempo como el de contar historias a los niños, una forma de acercamiento que "es necesario recuperar", ha reflexionado.

"Ahora los padres andan muy ocupados, regresan a casa cansados del trabajo y les resulta más fácil que los niños se aturdan con la televisión", ha insistido el autor de "Una casa con palabras" (Océano Travesía), su última entrega editorial, un corpus de ensayos sobre la literatura fantástica que presenta esta tarde en su ciudad natal.

El relato infantil "es como una casa levantada con palabras para que los niños se sientan al resguardo de todas las amenazas del mundo", ha precisado acerca de la metáfora que da título a su último libro, donde ha reunido una serie de ensayos inéditos, artículos publicados en revistas y periódicos, y prólogos a textos ajenos.

Además de un "acto de amor" hacia los más pequeños, captar su atención con estas narraciones "es importante porque hablan de las cosas que les pasan y pueden descubrir lo que llevan en su interior, miedos, anhelos, deseos y temores: es el reflejo de su alma", ha añadido este autor, galardonado en 2004 con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil por "Tres cuentos de hadas".

Si les gusta, ha continuado, también se debe a que esos relatos reflejan sus conflictos y temores a través de los personajes protagonistas, "conforman la verdadera literatura realista, como decía Chesterton", una referencia "para quien quiera saber de verdad lo que hay dentro de un niño", ha apostillado.

Por todas estas razones, Martín Garzo no entiende esa "ausencia de memoria", un olvido que ha definido como un "hachazo" a todo lo esencial que pertenece al hombre, valores y enseñanzas transmitidas de generación en generación durante siglos envueltos en mitos, relatos bíblicos y cuentos orientales.

"El niño los sigue reclamando y siente muy cercano al adulto que se los cuenta", ha concluido este escritor licenciado en Psicología, actividad a la que se dedicó profesionalmente hasta que apostó por la literatura alentado principalmente por la obtención de distinciones como el Premio Nacional de Narrativa, en 1994, por "El lenguaje de las fuentes".

Perspectiva Ciudadana