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Manolo Pichardo
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Sábado, 07 de Julio de 2012
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Durante el I Encuentro Parlamentario  de Partidos de Izquierda que se celebra en el marco de la XVII reunión de Foro de Sao Paulo en Caracas, República Bolivariana de  Venezuela, y que concluye hoy, las organizaciones progresistas de América Latina y algunos países invitados de otros continentes, evalúan el impacto de la crisis económica mundial en nuestra región y la han definido como dificultades propias de un sistema con serios problemas estructurales.

En los debates salen a relucir cómo los países de nuestra región, mayoritariamente progresistas, han enfrentado la crisis con el éxito que no han tenido los europeos ni los propios estadounidenses, pues mientras en Europa la crisis económica estremece toda la zona euro e incluso tambalea el proyecto integrador, y en los Estados Unidos la recuperación no encuentra el camino que quisieran gobernantes y gobernados, América Latina avanza en el crecimiento con inclusión.

Y es cierto, porque resulta que entre Lula y Dilma, Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa, Cristina Fernández, Pepe Mujica y Tabaré Vázquez; Daniel y el resto de presidentes que se inscriben en el progresismo, están sosteniendo un crecimiento regional ligero y sostenido que está repartiendo empleos, mejorando la calidad e inversión en educación, salud, vivienda y seguridad social, lo que impacta en el mejoramiento de las condiciones materiales de existencia de los ciudadanos y ciudadanas que siempre se sintieron y estuvieron excluidos.

Las lecciones de los europeos y estadounidenses en materia económica ya no nos sirven; y es que, en la medida que nuestros pueblos decidieron, mediante la liberación electoral, construir sus propios destinos, elaboraron adecuadas recetas partiendo de las necesidades de los ciudadanos y ciudadanas y no de los intereses económicos de transnacionales y gobiernos extranjeros que siempre dispusieron de nosotros de manera directa, a través de intervenciones militares, algunas veces (muchas veces), de intervenciones diplomáticas otras, e indirecta, por la vía de organismos internacionales.

Por ello, nuestros pueblos discuten sobre la necesidad de avanzar hacia la integración de nuestra región mediante el fortalecimiento de la Celac, el Mercosur, el SICA y otros mecanismos políticos y comerciales regionales incluyendo a los parlamentos que responden a estos esquemas como el Parlandino, Parlacen y Parlasur.

Escritas estas líneas desde el mismo escenario de los debates en el que usurpo una curul y una computadora de algún legislador venezolano, debo continuar integrado a las discusiones que terminarán con un documento final que ya va tomando un perfil, que muestra unanimidad en torno al golpe de Estado parlamentario que sacó al presidente Lugo del poder y otros temas que atañen a la región y a los partidos y movimientos de izquierda y progresistas de América Latina.

Perspectiva Ciudadana