|
Manolo Pichardo
| |
Viernes, 03 de Agosto de 2012
|

La respuesta del funcionario chino al comunicador se apega exactamente a los pronósticos de Marx, que apuntaba a que el socialismo llegaría a los lugares donde el capitalismo alcanzara su mayor desarrollo, porque la clase obrera se fortalecería y convertiría en el germen llamado a destruir el modo de producción que rescata el gigante asiático, que marcha sobre los rieles de una acumulación originaria de capital que arrastra las consecuencia de que hablaban los padres del Socialismo Científico.

Lo cierto es que la evolución y el afianzamiento del modelo chino es el mejor ejemplo de que estamos lejos del colapso del capitalismo, que durante otras crisis estructurales se ha repuesto mediante la dinámica de revolucionar los instrumentos de producción, y con ello, la generación de fuerzas laborales tan especializadas y creadoras que en poco tiempo se colocan en capacidad de superar los escollos, nada existenciales, que hasta ahora ha padecido el esquema productivo que brotó de las entrañas del feudalismo.

La crisis de hegemonía a que asistimos, desprendida del triunfo del capitalismo en la Guerra Fría, el efímero mundo unipolar, la creación de una plataforma económica y financiera de carácter global con la consecuente política de efecto bumerán de deslocalización de las empresas, la implementación de políticas liberales salvajes que han venido desmontando el estado de bienestar en algunos países, solo nos llevará a una redefinición del poder hegemónico sin que ello implique, insisto, un desmoronamiento del sistema capitalista.

Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, en una interesante intervención, apropósito de un evento realizado por la “Cátedra Juan Bosch” de la Universidad de La Habana en el que se analizaba “El Pentagonismo, sustituto del Imperialismo”, libro del ilustre intelectual y político dominicano a 42 años de su publicación, afirmó que a pesar de la declinación del Imperialismo estadounidense el capitalismo no se encuentra en peligro de desaparecer.

Alarcón lo expresa de esta manera: “El Pentagonismo, sustituto del Imperialismo” cumple 42 años, y es el motivo de este encuentro. Creo que es un texto fundamental para entender cómo ha evolucionado el imperialismo norteamericano a partir de los años posteriores a la II Guerra Mundial, sobre todo en los años sesenta, cuando comienza su declinación. Yo sostengo que vivimos en la época de la declinación del imperialismo norteamericano, que no quiere decir ni el fin del capitalismo, ni que estamos a punto de tocar con las manos ese nuevo mundo mejor que es posible, pero que no es tan fácil alcanzar”.

El encuentro en que intervino Alarcón se celebró en diciembre del 2010; y él, unos de los pilares de la Revolución Cubana, líder del Congreso, contrario a muchos soñadores que no entienden de los procesos políticos e históricos y viven proclamando la inminente desaparición del capitalismo a propósito de la actual crisis, con la autoridad que le da su liderazgo y sus condiciones intelectuales, que las tiene y sobradas.

Perspectiva Ciudadana