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Manolo Pichardo
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Viernes, 01 de Junio de 2012
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La crisis económica que padece el mundo e impacta con más fuerza a los países desarrollados ha puesto sus aguijones en España. Las punzadas se concentran hoy en Bankia, el cuarto grupo bancario español que no soporta ya los 40 mil millones de dólares de activos tóxicos de los 223 mil millones a que ascienden los créditos morosos en el país ibérico.

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, continúa concentrado en sus políticas de recortes. Tiene prisa. La Comisión Europea, como para ponerle más apuros, lo presiona para que “acelere el retraso en la edad de jubilación”. Este cuchillo en la garganta del gobierno se suma a la reducción en los presupuestos en educación y salud que, junto a un nivel de desempleo que alcanza el 23 por ciento, amenaza al pueblo español que luce al borde de reventar como lo hizo el griego, que se tomó las calles y botó una administración que apenas iniciaba.

Los helenos con recortes asfixiantes y rescates sucesivos, no salen aún del oscuro túnel que administran los banqueros responsables de crear la crisis; Irlanda y Portugal no han podido escapar de la incertidumbre a pesar de los auxilios financieros que en apariencia llegarán a Bankia junto a todo el sistema bancario, amenazado de contagio por el nerviosismo que cunde entre los inversores.

Lo interesante de todo esto es que la situación de este grupo de intermediación financiera, revela que mientras el pueblo sufre las consecuencias del mal manejo, la falta de supervisión y el libertinaje especulativo que nos trajo a la crisis de consecuencias planetarias, los responsables de crearla salen de ella ricos, libres y hasta con poder político, como ha ocurrido en Grecia y otros países, por ello ha dicho Marshall Auerback, un economista de la Universidad de Wisconsin: “Lo que está sucediendo en Europa es un auténtico golpe de Estado financiero por parte de los mismos que causaron la crisis”. ¿Se puede seguir rescatando bancos con dinero público sin que los responsables de crear la crisis paguen por sus “errores” o deliberados actos de corrupción?

Aurelio Izquierdo, uno de los ejecutivos de Bankia que desde hace un año no pertenece a la entidad, gozará de beneficios que ascienden a 14 millones de euros.

Revelado lo del banquero, los dirigentes del PP y el gobierno, han manifestado: “Lo que se va sabiendo dificulta que los ciudadanos asuman los recortes que se aprueban, y que el rescate con dinero público de la entidad es una píldora muy difícil de tragar...”.

Perspectiva Ciudadana