|
|
Viernes, 03 de Junio de 2011
|

Los empresarios griegos podrán contratar a jóvenes ofreciéndoles un salario inferior a 600 euros. Es solo una de las medidas incluidas en la reforma laboral que el Gobierno griego con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, antes de dar luz verde al nuevo programa de austeridad que debe de generar 50.000 millones de euros en privatizaciones y otros 28.000 millones en recortes hasta 2015.

Uno de los próximos cambios en las leyes laborales griegas permitirá reducir el sueldo para los jóvenes de entre 18 y 25 años en su primer trabajo, según publica la edición digital de diario griego Ekathimerini. En concreto, se permitirá que el salario de los jóvenes sea un 20% inferior al mínimo legal establecido, fijado en 739 euros brutos, con lo que se quedaría en 591 euros. Otras polémicas medidas acordadas por el Ejecutivo griego abarcan la extensión de los contratos temporales a tres años, en lugar de los dos actuales.

Estas medidas forman parte de las negociaciones que mantienen en Atenas la misión de la Comisión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo. "No hay ningún gran desacuerdo, pero todavía queda trabajo pendiente. Esperamos conclusiones en los próximos días", ha dicho el portavoz de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj.

También dentro de estas negociaciones, Grecia ha decidido eliminar a partir de octubre 75 organismos públicos que reciben anualmente 2.700 millones de euros en subvenciones para ahorrar gastos al Estado, según ha anunciado el viceprimer ministro del Gobierno griego, Teodoros Pangalos. En esos organismos públicos trabajan más de 7.000 empleados, entre funcionarios y trabajadores temporales, y si bien los primeros serán recolocados en otras agencias del Estado, a los empleados temporales no se les renovará su contrato y perderán su trabajo. El ministro tampoco ofreció detalles sobre el numero de personas que engrosarán las filas del paro al no renovárseles el contrato.

Cuatro semanas de negociaciones

Las negociaciones, que duran ya cuatro semanas, se centran en las medidas de consolidación fiscal necesarias para que Grecia cumpla los objetivos de recorte del déficit en 2011 y en el programa de privatizaciones, cuyo objetivo es recaudar hasta 50.000 millones de euros. La troika debe dictaminar si Grecia está cumpliendo el programa de ajuste fiscal al que se comprometió a cambio del rescate de 110.000 millones de euros y realizar un informe sobre la sostenibilidad de la deuda griega.

Su veredicto es fundamental para desbloquear el siguiente tramo de asistencia por valor de 12.000 millones de euros, que debe pagarse a finales de junio. También servirá como base para diseñar un segundo rescate de Grecia, ya que se da por hecho que Atenas no podrá financiarse en los mercados en 2012. El segundo rescate, de hasta 60.000 millones de euros, se negociará en la reunión de ministros de Economía de la UE prevista para el 20 de junio en Luxemburgo.

Los países de la eurozona siguen negociando si se pedirá la participación de los bancos privados en el segundo plan, exigiéndoles que acepten un retraso en el vencimiento de los bonos griegos o la compra de otros nuevos cuando expiren los que tienen, o si esta "reestructuración suave" se dejará para más adelante.

Perspectiva Ciudadana