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Henry Molina
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Miércoles, 05 de Septiembre de 2012
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Una  de  las  claves  de  la  Gobernabilidad  es  el  manejo  efectivo  de  las  relaciones entre  en  Gobierno  y  la Sociedad,  las  cuales  se  presentan  en contextos  que  van  desde  lo económico y cultural hasta lo social y lo institucional.  

En  el  camino  que  lo  ha  llevado  a  la  administración  del  estado,  un  gobierno  que  comienza  habrá  generado grandes  expectativas  en  la sociedad. Estas  se  han producido en el contexto de promesas de campaña, la exposición de un programa de  gobierno y las primeras disposiciones de la gestión. Si a esto sumamos el cúmulo de demandas  que  por  naturaleza  incuban  los  diferentes  actores  sociales  nos encontraremos  en  un escenario  de gran  presión  sobre  el  gobierno para  lograr  el cumplimiento de lo que espera la sociedad.

Esto a su vez se convierte en el caldo de cultivo de tensiones y conflictos. 

La  República  Dominicana  se  encuentra  en  una  coyuntura  donde  abundan  las demandas  y  requerimientos  de numerosos  grupos  sociales, muchas veces antagónicos.  Cada  conglomerado  espera  que  el  nuevo  gobierno  sea capaz  de satisfacer su parte del pliego.

El  reto  para  los  equipos  de  gobierno  es  asumir  todas  las  demandas  en  un  contexto de  cooperación  con  los  demandantes  y  no  caer  en  la tentación  de  desestimar cualquier  acercamiento  de  la  sociedad  que  huela  a  reclamo,  ya  que  precisamente  el rol de una administración democrática es atender los requerimientos de la sociedad y encontrar la solución más justa para la mayoría.

En  toda  relación  Gobierno‐Sociedad  estarán  involucrados  actores  con  intereses  encontrados y siempre se presentarán tensiones y conflictos; tal es la dinámica de la democracia.  A los  equipos  de  gobierno  les  toca  equilibrar  este  complejo  sistema  de interrelaciones para garantizar la gobernabilidad.

 

Perspectiva Ciudadana