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Guillermo Ricart Calventi
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Martes, 18 de Diciembre de 2012
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El Congreso Dominicano tiene ahora la última palabra en relación a mantener o no la austeridad y racionalidad del proyecto de Presupuesto y ley de Gasto Publico presentado por el Presidente Danilo Medina para su aprobación.

Es obvio que entre estas piezas y la de la Reforma Fiscal aprobada hace unas semanas por las cámaras legislativas existe correspondencia biunívoca; es decir, sin ambigüedad a cada elemento de estas corresponde un elemento de la segunda (univoca), pero además, es reciproca, a cada elemento de esta ultima corresponde un elemento de la primera.

Así las cosas, pretender retardar o modificar la pieza enviada por el Ejecutivo carece de sentido, por lo que se espera que cumpliendo las formalidades para estos casos, la misma sea conocida y aprobada tal cual con prontitud y espíritu de cooperación.

Pero además, hay que destacar que finalmente el monto del déficit consignado para el año que transcurre no es de un 8% sino de un 5.4% del PIB, que deberá ser reducido al 2.8%, con el propósito de garantizar la sostenibilidad de las cuentas fiscales  y el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica.

Vale decir que el presupuesto será acompañado por una Ley de Bonos por US$1,000 millones para subsidiar parte de las inversiones del ejercicio de 2013.

El Presupuesto y la Ley de Gasto deben ser asumidos por la ciudadanía y el gobierno como recursos y herramientas al servicio de la Educación, la Salud, la Seguridad Social, el Turismo y la agropecuaria.

La racionalidad y la austeridad que han primado en su elaboración, atendiendo no solo a los requerimientos de la Deuda y los subsidios a la electricidad, sino también a las demandas urgentes de la población, deben ser acogidas y acompañadas del seguimiento ciudadano por  el buen uso de los fondos públicos en beneficio de todos.

Perspectiva Ciudadana