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Frank Pacheco
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Jueves, 07 de Junio de 2018
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En la costa Norte de República Dominicana, el océano Atlántico remoja las orillas de Nagua, provincia María Trinidad Sánchez. En esta demarcación viven cerca de 195 mil habitantes.

María Trinidad Sánchez es un bastión ecológico dominicano por la famosa Laguna Grigrí y sus manglares; además, sus playas de finísima arena blanca.

Esta provincia, productora por excelencia de arroz, ha sido visitada por el presidente Danilo Medina ocho veces. Fruto de esos encuentros en diferentes municipios se desarrollan 39 proyectos productivos y 27 proyectos comunitarios.

Los compromisos que asume el Gobierno se cumplen. En María Trinidad Sánchez se han destinado MIL 726 millones 519 mil 22 pesos.

El más reciente de los encuentros del Presidente con la gente de esa provincia ocurrió en Río San Juan, un municipio de alrededor de 15 mil habitantes.

La Coyera. Aquí sostuvo Danilo Medina una reunión con los residentes, del lugar. De Río San Juan a La Coyera hay que avanzar alrededor de 23 kilómetros por caminos que eran inadecuados, pero que ya, desde el Gobierno se trabaja, para hacerlos transitables.

El presidente aprobó muchas cosas aquí, pero lo más importante fue lo concerniente al financiamiento para la producción de Cacao.

Miguelito Ferreiras tiene 30 años viviendo aquí. Después 66 años de vida y siete hijos procreados en el camino, dice que ahora trabajará con más fe.

"Teníamos el deseo de sembrarla, pero no teníamos la posibilidad de hacer el cultivo... como dicen por viejo adagio por ahí: El que no tiene fuerza es un blandito", declara Miguelito. 

En la Visita Sorpresa, el presidente aprobó la entrega de un camión, un autobús, un centro de acopio, un secadero de cacao; la construcción de caminos vecinales y calles. Además, 40 kilómetros de caminos interparcelarios.

El Gobierno financiará 3,500 tareas y otras 3,500 adicionales, que no tendrán que pagar los productores. 

En La Coyera, a través de la Comisión Nacional de Titulación de Terrenos del Estado, ya se entregaron hace un tiempo títulos provisionales de propiedad.

"Los políticos, cuando están en campaña, nos pasaban cerca en los vehículos. En esta ocasión, estábamos sentados de frente con el Presidente, presentándoles los problemas que tiene la comunidad, que se llaman ¡Pobreza!, que yo no la envidio, ni la envidio ni la quiero", asegura Miguel Ferreira.

Juan Bonilla, de 62 años, es amigo de Miguel. Él también estuvo en el encuentro con el Presidente. Juan, con entusiasmo, habla de su tierra: La Coyera. Dice que es un terreno fértil, en que, además del cacao, se cultiva plátano, chinola, limón y otros frutos.

La gente de La Coyera brega con el cacao desde la fundación misma del pueblo. Es un asunto que se hereda. El trabajo es de machete… y aunque es un arduo y dificultoso trabajo, en La Coyera no es un asunto exclusivo de hombres. ¡Las mujeres también se fajan!

"Nosotras somos muchas mujeres que trabajamos a machete aquí; no habíamos tenido el apoyo que Danilo vino a darnos ahora. Nunca había encontrado un banco ni un Gobierno que me diera la mano amiga. Ya yo sé que mi vida cambió, ya yo soy una persona que vale algo en esta comunidad", expresa Epifania Paulino, con un leve brote de lágrimas en los ojos. 

En La Coyera, donde los pollos corretean buscando qué picar, los pavos protegen sus nuevos críos y las vacas se arriman en la sombrita, huyendo del Sol picante, ya se respira otro aire; ya se habla hasta de exportar el cacao a otros países del mundo. Y ese nuevo aire lo respiran residentes como Epifania Paulino, Juan Bonilla y Miguel Ferreira.

Perspectiva Ciudadana