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Francisco Luciano
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Domingo, 30 de Septiembre de 2012
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El próximo día primero de octubre se cumplirán sesenta y tres años de la victoria que bajo el liderazgo de Mao Zedong y el Partido Comunista obtuviera el pueblo de China sobre sus opresores externos e internos.

Desde ese primero de octubre 1949 la República Popular China emprendió el camino hacia el progreso material y espiritual inspirados en principios y valores que sesenta y tres años después la han llevado a convertirse en una de las naciones más preponderantes para la humanidad abonando los recuperados orgullo y honor de su pueblo.

El camino no ha sido fácil y aunque todavía sus líderes insisten en que su nación pertenece a las naciones en vía de desarrollo la diferencia entre la China de 1949 y la de hoy, son marcadamente notables para bienestar de sus casi mil cuatrocientosmillones de habitantes, ya que  cada año ha venido sacando a una mayor cantidad de sus ciudadanos de la pobreza.

La capacidad del Partido Comunista Chino para mantener hasta el día de hoy su poderosa unidad interna, así como la alianza con los demás partidos que han integrado  el frente único   durante más de medio siglo  gobernando la nación, son la clave fundamental para que hayan podido producir los cambios necesarios para insertarse en el concierto de las naciones sin ceder un ápice en sus principios y  soberanía.

La Republica Popular China, nos presenta un modelo político, social, económico y cultural incluyente, donde la principal preocupación de sus dirigentes gobernantes es el bienestar de su pueblo, al que le profesan profundo amor y han convertido en el centro de sus decisiones.

 Los políticos chinos han actuado como gerentes sociales que aplican los conocimientos técnicos en completa armonía con una visión para alcanzar el desarrollo humano de su gente, esa ha sido  la clave del éxito de su gestión gubernamental,  que le permite exhibir logros notables en su política diplomática, de comercio, de salud, de educación, de producción  y  alimentaria sin descuidar otros aspectos  importantes como la defensa y el desarrollo de tecnología.

¡Que alguien me diga, si haber pasado  de ser un país prácticamente invisible, hace poco más de cincuenta años,  a convertirse en  centro de todas las decisiones a nivel planetario no es un logro inmenso!

Queremos en esta singular oportunidad en nuestro propio nombre y  del Partido de los Trabajadores Dominicanos, PTD, reiterar nuestra amistad y solidaridad para con el pueblo, el gobierno y elPartido Comunista de China, a quienes nos unen lazos fraternales como organización desde el año 1968.

Les felicitamos por la ocasión, deseándoles mas y mayores éxitos en la conducción certera de su nación  extendiéndoles desde esta pequeña isla del Caribe en América, un cálido y fuerte abrazo a su presidente camarada HuJintao,  por vía de su representante comercial Señor Gao Shoujian, con quien hemos tenido el honor de compartir la celebración el pasado 27 de los corrientes de tan fausta y memorable epopeya del heroico y glorioso pueblo chino.

El autor es catedrático universitario y dirigente del PTD.

Perspectiva Ciudadana