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Viernes, 15 de Octubre de 2010
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Chicago.- Investigadores de la Universidad de Michigan concluyeron que las mariposas monarcas recurren a plantas medicinales para tratar las enfermedades de sus crías, lo cual muestra el grado de evolución de esa especie.

Un estudio realizado por biólogos de las universidades de Michigan y Emory, publicado en la revista Ecology Letters, confirmó que esos insectos recurren a la automedicación, lo que aporta una clave sobre el potencial de algunos compuestos para beneficio de la salud humana.

Algunas especies de plantas que son comida para las larvas pueden reducir la infección por parásitos en esas mariposas, señala la investigación.

También encontramos que las hembras infectadas prefieren poner sus huevos sobre plantas que harán que sus crías estén menos enfermas, lo cual sugiere que las monarcas han evolucionado para tener la capacidad de medicar a sus crías, dijo Jaap de Roode, coordinador del estudio.

De acuerdo con los resultados de la investigación, el comportamiento es transgeneracional, de tal forma que si bien es la madre la que lo expresa, es sólo la cría la que se beneficia.

Son pocos los estudios que se han hecho sobre los animales que se automedican, pero algunos científicos han planteado que la práctica puede ser más común y extensa de lo que se pensaba, añadió.

Mark Hunter, ecólogo químico de la Universidad de MIchigan, estimó a su vez que se han estudiado los tipos de hojas que los primates comen en la jungla, pero este trabajo con las mariposas destaca que aun los insectos de nuestro jardín pueden proporcionar indicaciones útiles de las especies que podrían tener un uso medicinal.

Los experimentos determinaron que una hembra de monarca infectada por parásitos prefiere depositar sus huevos sobre una especie tóxica de la planta asclepia, mientras los ejemplares no infectados no mostraron preferencia.

Freno a su vuelo

Una hembra infectada transmite los parásitos a sus crías cuando pone los huevos. Si la mariposa llega a la etapa adulta con infección, su cuerpo comienza a rezumar fluidos y muere. Si llegara a sobrevivir, no volará bien o no lo hará durante un periodo tan largo como el de las sanas.

Las orugas monarcas se alimentan de decenas de especies de asclepias, incluidas algunas que contienen elevados niveles de cardenólidos (sustancia venenosa para los vertebrados, tambien llamados glucósidos cardiacos).

Estos compuestos químicos no dañan a las orugas, pero las tornan tóxicas para los predadores aun después de que emergen como adultas de sus crisálidas.

Las mariposas monarcas son conocidas por su espectacular migración anual de Estados Unidos a México, y por sus brillantes colores naranja, negro y blanco en sus alas.

La Fundación Nacional de Ciencia recientemente donó 650 mil dólares para la investigación sobre esta especie.

Alrededor de 500 mil dólares se usarán para comprobar si los resultados en el laboratorio pueden reproducirse en el ambiente natural en diferentes poblaciones de monarca, y el resto para identificar los compuestos químicos que originan propiedades medicinales en las asclepias.

Perspectiva Ciudadana