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Euri Cabral
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Domingo, 04 de Noviembre de 2012
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El presidente Danilo Medina siempre dijo durante la campaña electoral que cada maestro tiene su librito. Esto significaba en terminos concretos que su forma de gobernar sería propia de sus criterios particulares como dirigente politico, como gerente, como hombre de convicciones y valores diferentes a todos los que les habían antecedido en la conducción del estado dominicano.

Esa expresión de Danilo no  implicaba que estaba haciendo una crítica a los demás, sino que evidenciaban un compromiso en la línea de instalar un nuevo estilo para gobernar. Y así ha sido pues Danilo ha desarrollado una forma de gobernar diferente y acorde a lo que necesita la nación dominicana en estos tiempos.

Son muchos los elementos y acciones que muestran ese nuevo estilo de gobernar y que han sido muy bien valorados por la sociedad dominicana. Lo primero, aunque parezca muy sencillo, fue su sentido de la puntualidad. Desde que Danilo llego al palacio nacional todas las reuniones tanto de él con algún sector o personalidad, o los consejos de ministros, o sus visitas a algun localidad, en fin, toda su agenda se cumple de manera milimétrica. Ya hemos vistos que en las reuniones del consejo de ministros se han quedado algunos fuera durante un tiempo por haber llegado tarde.

Quienes conocemos a Danilo sabemos que siempre ha sido un hombre muy respetuoso del tiempo de los demás y que cuando establece una hora para una reunión, la cumple a cabalidad y si no puede llegar a tiempo tiene la humildad de llamar y pedir excusas. En ese aspecto a pesar de  ser Presidente de la República no  ha cambiado. Ni creo que cambiará, pues recordemos que le pidio a Dios que le permita seguir siendo el hombre sencillo y humilde que ha sido siempre.  

Otro elemento que ha sido valorado muy positivamente es su sentido de la frugalidad, de la sencillez al movilizarse como jefe de estado y sus visitas directa a los lugares donde se producen situaciones de emergencia. Cuando sucedieron las tormentas Isaacs y Sandy vimos a un presidente visitando las zonas afectadas conversando directamente con la gente, resolviendo y dando orientaciones  directas y precisas a los funcionarios e incluso dandole sus "bochecitos" con cuidado y con respeto.

Danilo no es un presidente que se cree superior a nadie,  es un hombre sencillo, bien preparado y con visión clara, al  que Dios y el pueblo dominicano le han permitido conducir la nación para beneficio de todos.  Con sus actuaciones en estos dos meses, Danilo ha mostrado ser diferente. Por eso, confiemos que los recursos obtenidos con esta reforma fiscal serán usados por Danilo y el gobierno de la mejor manera  para favorecer el desarrollo y aumentar el bienestar de la poblcaión

Perspectiva Ciudadana