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Miércoles, 11 de Julio de 2018
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China declaró este miércoles que responderá si la administración de Donald Trump concreta la amenaza de implementar aranceles del 10% sobre las importaciones de una nueva lista de productos del país asiático, por un monto que alcanzaría los 200 mil millones de dólares.

En un comunicado, el Ministerio de Comercio del gigante asiático señaló que las medidas de Washington son “completamente inaceptables”. Beijing asegura que responderá de forma “cualitativa” a las cada vez mayores medidas arancelarias de EE.UU., una promesa que ya comienza a inquietar a las empresas estadounidenses, según analistas.

Por su parte, en una rueda de prensa este mismo miércoles, una portavoz del ministerio chino de Exteriores, Hua Chunying, describió como “acoso típico” las amenazas de la Casa Blanca y que China deberá contraatacar para defender sus intereses. “Esto es una lucha entre unilateralismo y multilateralismo, proteccionismo y libre comercio, poder y normas”, sentenció.

Entretanto, en una reunión de la Organización Mundial del Comercio, en Ginebra, el embajador estadounidense, Dennis Shea, afirmó que “dado el rol muy amplio y creciente de China en el comercio internacional, y el grave daño que causa a los socios comerciales de China su enfoque mercantilista en comercio e inversión”, la OMC no es el lugar para resolver la disputa.

“Está claro que la OMC actualmente no ofrece todas las herramientas necesarias para remediar esta situación”, consideró Shea, cuyo gobierno ha exigido que se cambie el sistema de litigios de ese organismo para evitar que su país reciba lo que considera un “trato injusto”. Trump ha llegado a amenazar con que Estados Unidos podría salir de la OMC.

Este miércoles, luego de conocerse la amenaza estadounidense de una nueva escalada arancelaria, y la voluntad de Beijing de responder proporcionalmente, analistas destacaron que los 200 mil millones de dólares superarían el valor total de las importaciones que hace China desde EE.UU., unos 130 mil millones en 2017, según cifras oficiales de Washington.

De esa forma, llegada a ese punto lo que ya muchos llaman una guerra comercial, Beijing tendría que buscar otros medios para dar una respuesta que iguale el valor de los aranceles estadounidenses a sus importaciones al país norteño.

Entre otras respuestas, el país asiático podría limitar las visitas de turistas chinos a destinos estadounidenses, un negocio que deja una derrama anual de 115 mil millones de dólares, o vender bonos del tesoro de Estados Unidos, adelantó una experta.

El martes, Estados Unidos publicó una lista de productos chinos cuyas importaciones serían objeto de aranceles, la cual incluye cientos de productos alimentarios, tabaco, carbón, químicos, acero y aluminio, neumáticos, comida para perros y gatos, muebles, productos de madera, alfombras, puertas, bolsos y maletas, guantes de béisbol, bicicletas, papel higiénico, esquíes, bolsas de golf y cosméticos, además de bienes electrónicos, incluidos componentes de televisores.

Al dar su argumento sobre el anuncio de los nuevos aranceles y la larga lista de productos sujetos a la medida, el Representante Estadounidense de Comercio, Robert Lighthizer, dijo el martes que “durante más de un año, el gobierno de Trump ha instado pacientemente a China para que detenga sus prácticas injustas, abra sus mercados, y participe en una verdadera competencia de mercado”.

“En vez de abordar nuestras legítimas preocupaciones, China comenzó a tomar represalias sobre productos estadounidenses (…) No hay una justificación para dicha acción”, indicó Lighthizer en un comunicado.

La guerra de los aranceles fue iniciada desde principios de junio por la administración Trump, que impuso nuevos gravámenes a las importaciones de acero y aluminio desde varios países.

Más recientemente, la pasada semana, Washington impuso aranceles del 25% sobre importaciones chinas por un valor de 34 mil millones de dólares.

China respondió de inmediato con medidas arancelarias proporcionales sobre productos estadounidenses importados.

En 2017, las exportaciones chinas a Estados Unidos alcanzaron un valor aproximado de 500 mil millones de dólares. Trump ha llegado a amenazar con imponer aranceles hasta por esa cifra a los productos que recibe EE.UU. desde la nación asiática.

Perspectiva Ciudadana