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Jesús Belén
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Lunes, 24 de Mayo de 2010
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Tal y como se veía venir, ya lo habían dicho todos los estudiosos de  la sociología mediática  y de igual manera los predictores del marketing político-electoral, en el PRD se acaba de soltar el loco de la división interna. Están ya en el ruedo político presidencial, y de cara a la sociedad, los que  mantuvieron sus bocas, pies y manos cerradas y amarradas solo hasta el 16 de mayo.

En todas estas reyertas y escarceos por la definición de roles entre los distintos sectores que confluyen a lo interno del PRD hay un objetivo común, el cual no se hecho esconder, obtener la renuncia de Miguel Vargas Maldonado y sus conmilitones (los dirigentes perfumados) de la dirección política del partido blanco.

Fuentes confiables nos afirman que se acaba de gestar un gran movimiento interno en el PRD cuya estrategia general es sacar al MVP del cargo de presidente del partido y a su vez prepararle una futura y aplastante derrota para la próxima convención de su partido donde se habrá de seleccionar al candidato presidencial de caras al 2012, y todo esto bajo la consigna de que “con Miguel se pierde”, “perdió en el 2008 y perdió en el 2010”.

Para la obtención de este objetivo a largo plazo se estarían aplicando distintas tácticas inmediatas, las que serian eslabones esenciales para toda una gran cadena de acontecimientos, los que según hemos sabido sacudirían al PRD en todas sus estructura, esto como la única forma que tendrían los opositores a miguel para hacer valer sus derechos en ese partido.

A los presidenciables Luis Abinader, Guido Gómez Mazara, Eligio Jaquez, Fello Suberví, Sánchez Baret y Tony Peña Guaba, entre otros, les correspondería hacer el papel de los críticos feroces en esta guerra sin cuartel contra Miguel Vargas, mientras que a Hipólito Mejía le habrían dejado el papel del árbitro y promotor de la unidad partidaria, lo que lo colocaría en la posición del mesías, el salvador, es decir, el hombre que todos quieren para domar los caballos del PRD y reencauzar al partido.

Luis Abinader, quien tiene su propio proyecto presidencial, tronó fuerte y pidió la renuncia de Vargas Maldonado para dar paso a una nueva dirección partidaria, lo responsabilizó de todo cuanto aconteció el domingo 16 de mayo en las urnas que tiñeron de morado todo el mapa de la república dominicana dejando al PRD con ningún senador, lo acusó de la  imposición de candidatos y de solo favorecer a los suyos siendo juez y parte en los procesos, por lo que, según él, Miguel Vargas no puede seguir dirigiendo la organización del extinto Peña Gómez.

Guido Gómez Mazara, por su parte, arremetió de manera inmisericorde en contra de Miguel y de una manera desafiante lo emplazó a demostrar cómo es que, a su juicio, el PRD avanzó en el 2010 y quedó en buena posición para ganar en el 2012, además, y en una aparente negación de lo planteado por Hipólito Mejía, Guido negó que la culpa de la derrota sufrida por los perredeistas sea de responsabilidad colectiva, por eso puntualizó que en el PRD hay un solo culpable y ese es nada mas y nada menos que Miguel Vargas Maldonado.

Hipólito Mejía ha estado visitando de manera individual los distintos lideres perredeistas en sus respectivas residencias u oficinas, prudentemente ha dicho que Miguel no es el solo culpable de la gran derrota electoral sufrida por su partido, que los culpables son todos, además  de los recursos del estado puestos en marcha para aplastar a los candidatos del PRD. Quienes conocemos a Hipólito sabemos que estas palabras se escuchan muy bonitas al salir de su boca, pero esto ni él mismo se lo cree. De todos modos esa es su táctica-agendaria y hay que respetársela.

Muchas convulsiones han de suceder a lo interno del PRD, además de las lagrimas que se deben estar derramando desde algunas provincias donde el jacho blanco tenia entre ocho y doce años prendido y ahora llego esta briza morada y fuá…las apagó, ahora bien, de una cosa sí que estamos seguros y confiados, y es que los días de Miguel Vargas en la dirección del PRD están contados, que en ese partido acaba de iniciarse la cuenta regresiva y el reloj está en su contra.

Aunque la sociología materialista y conceptual forjó en mi mente el pensamiento filosófico de que “la muerte no exime de culpas” y “que los muertos entierren a sus muertos”, debo advertir que creo en el sistema de partidos y que el absolutismo es perjudicial para la democracia, entonces y por eso pido de manera muy solemne un “Réquiem in pax para Miguel”.

Perspectiva Ciudadana