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Euri Cabral
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Sábado, 19 de Junio de 2010
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Algunos sectores de opinión, en especial aquellos que están vinculados a sectores de oposición, han querido crucificar a los jueces  Mariano Rodríguez, Leyda Pina y John Guilliani, miembros distinguidos de la Cámara Contenciosa de la Junta Central Electoral, por su decisión de respetar lo que establece la ley electoral al tomar la decisión frente al sonado caso de la senaduría de la provincia de Pedernales.

Estos tres profesionales del derecho son personas de una calidad moral y ética incuestionable, que han sabido tomar decisiones en base a su criterio, su conciencia y el respeto a los derechos institucionales. Durante su permanencia en el tribunal electoral siempre han actuado apegado a los preceptos legales sin beneficiar a nadie en particular que no sea quien posea el derecho legítimo.

Los sectores del PRD que hoy le cuestionan se sintieron muy alegres y complacidos cuando esos mismos jueces tomaron la decisión de no permitir que el Licenciado Ricardo Jacobo pudiera asumir la candidatura senatorial por la provincia de El Seybo en la boleta del PLD. Asimismo, esos sectores perredeístas se sintieron muy complacidos cuando les permitió celebrar la convención del PRD tomando una decisión que las partes enfrentadas de esa organización calificaron de justa y ecuánime.  

Ante el caso de Pedernales los jueces que conforman la mayoría de la Cámara Contenciosa actuaron con ese mismo espíritu de justicia y de respeto a las normas institucionales con que actuaron en aquellos dos casos. Y el hecho de que un principio ellos evaluaran la posibilidad de un reconteo de las actas del colegio 009 de Oviedo, muestra que precisamente su espíritu era encontrar la mejor de las soluciones al problema. Su deseo era encontrar una vía de avenencia lo más amplia posible para que los resultados congresionales de Pedernales tuvieran el menor grado de objeción.

Pero al analizar con detenimiento los argumentos planteados por una de las partes, en este caso el PLD, ellos no podían actuar violando la ley 275-97 que establece con claridad meridiana en su artículo 153 que cualquier procedimiento de impugnación o cualquier cuestionamiento como es la exigencia de un reconteo de votos, debe hacerse en el colegio electoral de manera precisa por parte del delegado del partido pues de lo contrario no tiene ninguna posibilidad de ser admitido.

Mariano Rodríguez, Leyda Pina y John Guilliani actuaron apegados a su alta investidura, actuaron como verdaderos demócratas que buscan las opiniones diversas y las comparan con lo que establece la ley para hacer justicia. Actuaron apegados a la verdad insoslayable de que deben respetar las normas, actuaron con responsabilidad y sentido de justicia.

Y no es que sea incorrecto hacer un reconteo de votos en cualquier colegio electoral, pero el mismo debe estar basado en que se hayan cumplido los procedimientos que establece la ley. Y en el caso de Pedernales, lamentablemente, el PRD no cumplió con esos procedimientos. Si esos jueces cometían el error de permitir ese reconteo se iba a producir un verdadero pandemónium pues todo el mundo estaría pidiendo reconteo y en los hechos se anularían las elecciones y habría que convocar otro proceso electoral.

Antes que ser criticados, los jueces Rodríguez, Pina y Guilliani deben ser felicitados por haber mantenido la paz de la nación y por haber fortalecido la institucionalidad.

•Euri Cabral es comunicador y economista.

eurizina@hotmail.com

Perspectiva Ciudadana