|
Jesús Belén
| |
Jueves, 06 de Mayo de 2010
|

Hace apenas una semana Víctor Gómez Bergés se despachó, a través de un programa radial vespertino, diciendo que los anuncios del presidente Fernández, de Danilo Medina y del PLD de que ganarán de 25 a 30 senadurías a nivel nacional es una clarinada para la preparación de un fraude electoral con el uso de los recursos del estado.

Recuerdo como ahora que cuando Gómez Bergés fue derrotado por la senadora Cristina Lizardo, siendo candidato por la Alianza Rosada, este juró públicamente que se apartaría de manera definitiva de la actividad política porque esta es muy sucia y está totalmente corrompida. Ahora  parece ser que para este discípulo de Joaquín Balaguer las cosas solo sirven si les son favorables en un momento dado.

Decía el "ex político", abogado y comunicador, Gómez Bergés, que el presidente Leonel Fernández tiene en su agenda un plan reeleccionista del que, según él, Danilo Medina es cómplice y aliado. Por lo que llamaba a los observadores internacionales a prestarle atención a las elecciones de 16 de mayo porque las mismas corren el peligro de ser asaltadas por el palacio nacional.

Ahora tenemos que el pasado fin de semana el presidente del PRD, Miguel Vargas Maldonado, se incorpora a ese mismo sonsonete especulativo y de mal gusto llamando a la JCE a que se observen las alecciones, tanto en el proceso de votaciones como en el conteo, porque a su juicio se pudiera estar tramando un gran fraude electoral.

Que esto lo diga alguien que su jefe político, Joaquín Balaguer, lo definiera como una persona que ¨sirve menos  que un papel de baño usado¨ (palabras textuales de J.B.) no tiene la misma significación que dicho por el presidente del principal o único partido de oposición (PRD), ahora el llamado tiene carácter institucional y representativo.

La respuesta del presidente de la Junta Central Electoral, Julio César Castaños Guzmán, no se hizo esperar, inmediatamente le salió al frente a las declaraciones de Vargas y le manifestó que la JCE siempre ha garantizado la presencia de observadores nacionales e internacionales durante el escrutinio de los votos.

Castaños Guzmán precisó que la observación del escrutinio está establecida en la Carta Democrática de las Americas y que se ha constituido en parte de los procesos electorales, porque las elecciones no son solamente una actividad local, sino también internacional.

Los últimos procesos electorales han demostrado que el organismo rector de las elecciones nacionales se ha manejado con suficiente transparencia y que en su seno están representados todos los partidos políticos del país, por lo que cada quien tiene su representación de delegados electorales. 

Muchos entienden que el presidente del PRD, Miguel Vargas Maldonado, debe dedicar mas su tiempo en resolver los serios problemas que tiene a lo interno de su partido y no hacer este tipo de planteamientos que son,  además de ligeros, desconectados de la realidad ejecutiva, administrativa y contenciosa de nuestra JCE.

Vocear “ladrón, ladrón”, para desviar la atención es un viejo truco de quienes tienen malas costumbres y buscan confundir al público, parece que aquí se pone en práctica aquella frase de que “el que tenga las lagrimas hondas que empiece a llorar temprano”.

El fraude electoral no tiene espacio en el actual escenario político dominicano. Por demás esta decir que ningún partido que dice tener aseguradas mas 25 de las 32 provincias del país, tiene la necesidad de crear una situación calamitosa que pueda dar al traste con los resultados reales del proceso eleccionario.

Señores del PRD, trabajen la parte de la unidad de su partido y verán que los resultados que han de arrojar estas consultas congresuales y municipales no será cuestión de fraude electoral sino de decisión ciudadana y voluntad popular.

Perspectiva Ciudadana