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Jaime Iturri Salmón
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Martes, 07 de Enero de 2020
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Como en la clásica novela de Agatha Christie, Los diez negritos, en Bolivia el gobierno de facto juega a que uno por uno los dirigentes históricos del Movimiento al Socialismo vayan cayendo tras acusaciones (a veces de lo más ridículas) como que en una de las estaciones del teleférico paceño grupos juveniles elaboraran videos.

Lo cual es verdad y se trata de un programa de extensión del servicio de transporte. Por más que busco en el ordenamiento jurídico boliviano no encuentro el delito. Pero los imaginativos juristas del régimen descubrieron que eso podía ser uso indebido de bienes del Estado.

La Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen boliviana busca a César Dockweiler, exgerente general del teleférico de La Paz y casi seguro candidato por el MAS como alcalde de la ciudad sede de gobierno. Él se encuentra en el exterior y se ha anunciado juicio en rebeldía.

Lo propio pasa con la ex presidenta de la cámara de senadores, de la de diputados y exministra de Salud Gabriela Montaño a la que se le acusa de haber dejado caducar 50 toneladas de medicamentos.

También se detuvo al presidente de la red privada de televisión ATB, Marcelo Hurtado, acusado de legitimización de ganancias ilícitas, bajo la sospecha de que habría entregado dinero a Álvaro García Linera. Sin pruebas y sin juicio. En Bolivia manda la sospecha.

La lista es larga y los detenidos superan el centenar.

La estrategia golpista es fácil: te acuso y mientras se investiga vas a la cárcel. Así busca o declaraciones de arrepentimiento del tipo de lo que pasó con Lula o el miedo que ha hecho que Buenos Aires cobije a un buen puñado de los mejores cuadros del proceso de cambio.

En política este tipo de procesos se llaman drenar. Fue inventado por los franceses en la guerra de Argelia después de la derrota de Dien Bien Phu en Indochina hoy Vietnam. Nada nuevo bajo el sol pero con Arturo Murillo es … Bueno usted ya sabe.

Por ello la estrategia del MAS parece haber virado. Los cocaleros del Chapare anuncian movilizaciones a partir del 15 de enero demandando juicio de responsabilidades por las masacres de Senkata y Parotani a Jeanina Añez y juicio penal a Arturo Murillo.

Pero además, el presidente de diputados, Sergio Choque, ha señalado que al no haberse aceptado la renuncia de Evo Morales sigue siendo presidente del Estado Plurinacional y que debe rendir informe el 22 de enero. Este dato no es menor pues Choque representa a los congresistas que no están en la línea más dura.

En el campo la cosecha está terminando y en El Alto los meses de gran venta de mercancías (es una ciudad sobretodo de comerciantes) que tienen que ver con la Navidad también han concluido. O sea, las bases masistas tienen la posibilidad real de volver a la lucha.

Enero, el mes de verano más caliente en Bolivia, podría serlo también en la política. Y todo parece anunciar que habrá elecciones el 3 de mayo pero, no así.

Perspectiva Ciudadana