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J.Osiris Mota
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Martes, 12 de Junio de 2012
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Los economistas no están seguro, a mi entender, si  la crisis que abate al mundo y específicamente al sector financiero, se trata de una crisis estructural del sistema o coyuntural. De lo que si están de acuerdo es que cada vez serán más recurrentes y profundas, lo que le sumara muchas angustias y movilidad política a los sectores más pobres.

Si pasamos revista a las estadísticas lo que se nota brillar es la gran acumulación de las riquezas en menos manos que hacen también mas ricos a las manos ricas de siempre, poniendo en grave peligro el desarrollo sostenible  y la equidad social y la estabilidad del planeta.

Para los creyentes Dios no repartió las riquezas naturales del planeta, pero los hombres se las han repartidos al antojo de sus poderes, y en nuestra reciente historia, el neoliberalismo, la libertad de empresa y la globalización, abrieron las puertas de par en par a las grandes corporaciones que tenían ventajas comparativas y competitivas para aplastar a los pequeños empresarios nacionales, empujando a muchos al ejercito de desempleados y otros mas suertudos a ser empleados dependientes de las grandes corporaciones.

Que lectura tiene esto?. Que si tenemos más desempleo y empleo mal remunerado, se impacta negativamente el consumo y este a la producción, convirtiéndose en un circulo que se hace cada vez mas grande.

Cualquier empresa capitalista, como por ejemplo un gran supermercado nuestro, generalmente de una sola familia, Cuando se instala en un pueblo como el mío, Macorís, afecta a los productores, a los colmados y ventorrillos y otros supermercados pequeños, que son propiedad de muchas familias  macorisanas, una buena cantidad quiebran y esas familias bajan sus ingresos, el Mega súper, incrementa sus beneficios y no crea los empleos decalidad que sustituyan los que se perdieron por su incursión en ese mercado, sin que esté haciendo nada ilegal ante los ojos de las leyes del sistema democrático, pero que resulta catastrófico para la equidad social.  Porque el consumo y la producción son colectiva, pero los beneficios  solo son para los pocos accionistas (o familiares), lo que resulta en una de las contradicciones de origen.

Quería plantear esta disyuntiva antes de entrar al maravilloso mundo de la ECONOMIA SOCIAL, donde la plusvalía no es la meta principal del proceso de producción.

En el desarrollo de la economía social lo más importante es el ciudadano, la gente, el socio, que vienen hacer parte integral de la producción pero es también beneficiario de la distribución. Esta dinámica social es la que se recrea en el cooperativismo que viene a ser una tabal de salvación de millones de trabajadores y campesinos.

Las Cooperativas son las acciones económicas que menos han sufrido con la crisis estructural del capitalismo y pese al descrecimiento de la economía ellas siguen en aumento como lo muestran los bancos cooperativos de Europa que a diferencia de la banca comercial, han aumentado su capital y sus operaciones.

La ONU ha declarado el año 2012, como el ano del cooperativismo y tiene mucho sentido incentivar el esfuerzo y las bondades de la economía social que se proyecta como una salida a la mala distribución  de la riqueza que empuja la crisis del capitalismo.

El objetivo general de la asociatividad de las cooperativas,  es servirse a sí mismos y sus familiares, donde se busca la auto superación con bienestar económico y social.  Lo que a la vez y producto de su naturaleza principios y normas, es una cantera del desarrollo y estimulo al  CAPITAL SOCIAL.

Perspectiva Ciudadana