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J. Osiris Mota
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Lunes, 29 de Agosto de 2011
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Muchos de nuestros líderes políticos han fundamentado su liderazgo en el clientelismo, motivados por un entorno de pobreza que los empujan a tener más pendiente las necesidades inmediatas de supervivencia de la gente, lo que dificultan el desarrollo de líderes sobre las bases de los atributos vistos en mis artículos anteriores, asumiendo en primer orden, intentar satisfacer las necesidades individuales con acciones clientelistas existencialistas, que dejan la comunidad en peores condiciones de valoración social.
 
Esta práctica lo va empujando a perder de vista las cosas esenciales y se van dejando enredar en una madeja de conflictos e intereses particulares que empanan la visión de los que deberán ser los objetivos de un buen liderazgo colectivo. Para los que aspiran a una candidatura, si no cuentan con el dinero de satisfacer necesidades individuales, se le dificulta el éxito, lo que cierra las puertas a prospectos líderes del futuro, y abre las puertas a personas inescrupulosas con dinero mal habido, y necesidad de conquistar poder y valoración social, que el dinero no compra.

El inmediatismo político en que vive la sociedad, no les permite a nuestros líderes motivar los seguidores, a explotar sus potencialidades, y más bien se viven cuidando constantemente, para evitar la sustitución por otros líderes o se degastan en luchas por espacios que lo mantiene como los perros marcando territorios, sin agregar valor, por lo que son lideres frágiles sin fundamentos y con  pobre valoración.

De aquí viene que nuestras comunidades tengan tan poco capital social, no cuenten con dirigentes que centren sus acciones en resolver los problemas colectivos, que busquen el enriquecimiento social de sus seguidores, y su liderazgo sea solo porque tengan la posibilidad de resolver o ayudar a resolver problemas particulares de los individuos.

No son muchos los lideres que buscan el convencimiento de la comunidad para arreglar un camino o un puente o enterrar un pobre muerto. Prefieren buscar el dinero, resolver el problema y que se lo agradezcan como un  favor  individual. Eso no es construir capital social, y en política los lideres que no son capaces de hacerlo, serán perseguidos por los mutantes mientras cuenten con dinero en sus bolsillos o poder para conseguir favores de otros.

El líder que necesitan nuestras comunidades, son aquellos que son capaces de aglutinarlas, de empoderarlas, y hacerla asumir sus acciones colectivas en beneficios y mejoramiento de su vida. Capaz de involucrarse en la solución de sus problemas y la formación de equipos, enseñanza y adiestramiento, pero también,  comprender y corregir los errores, enderezar el rumbo y evaluar y reconocer los logros de todos, motivando otros que sean capaces de renovar el liderazgo.

Palabras Clave: 
Perspectiva Ciudadana