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Alfredo Núñez Fernández
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Lunes, 08 de Julio de 2013
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El norteamericano Edward Snowden se desempeñó hasta hace poco como consultor tecnológico para una empresa contratada por el gobierno de EEUU, en su carrera profesional también sirvió a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), dada sus especiales habilidades estuvo en contacto con los programas clasificados de seguridad llevados a cabo por el gobierno americano para protegerse de sus “enemigos”… y al parecer también de sus “amigos”, según reveló Snowden luego de hacer público documentos confidenciales a finales de mayo, pasando del más remoto anonimato a ser el enemigo público número uno de la primera potencia mundial.

Snowden no ha sido el primero en revelar información secreta del gobierno de los Estados Unidos; hace más de cuarenta años Daniel Ellsberg sacó a la luz los “papeles del pentágono” donde se relataba la cruda realidad de la guerra de Vietnam. Y más reciente el escándalo de los wikileaks, del cual está preso Bradley Manning, militar que filtró los documentos clasificados a la organización de Julian Assange, quien posteriormente los hizo públicos a través de los principales periódicos de todo el mundo.       

¿Héroe o villano?, esa respuesta dependerá del cristal con que se mire. Las revelaciones hechas por este ex agente de la CIA sobre los programas de intervención telefónica para escuchar y grabar miles de conversaciones, así como para espiar los movimientos a través de internet lo han convertido en un villano para el gobierno estadounidense; pero para otros es todo un héroe, que ha sacado a la luz pública el estado de vigilancia del gran hermano, destruyendo los estándares más básicos de privacidad y libertad de la ciudadanía.

Los tentáculos de los programas de vigilancia no se limitan a los ciudadanos norteamericanos y países disidentes, sino que también abarca a sus principales socios comerciales y políticos, como es el caso de la Unión Europea, lo que ha levantando fuertes criticas por el espionaje de su hasta ahora más ferviente aliado, a tal punto, que se han producido peticiones para suspender las conversaciones sobre un posible acuerdo de libre comercio entre estos dos bloques.

Snowden, en la actualidad se encuentra en el área de tránsito del aeropuerto moscovita de Sheremétyevo mientras busca asilo político luego de que las autoridades americanas cancelaran su pasaporte, y pudiéndose poner peor, ante la posibilidad de levantar una investigación criminal en su contra.    

 

Estas revelaciones son un golpe bajo para las relaciones comerciales entre Estados Unidos y sus intervenidos aliados. Y más aún, vuelven a lastrar la imagen del gobierno del Presidente Obama con su pueblo. Pero explíquenme esto, ¿Cómo puede un gobierno ser llamado democrático si no respetan las reglas más elementales de privacidad?

Perspectiva Ciudadana