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Alfredo Núñez Fernández
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Lunes, 01 de Julio de 2013
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Luego de la crisis económica del 2008 el sistema financiero mundial no ha podido recuperarse. La zona euro está a la expectativa de un paquete de medidas para sanear la banca, en el Reino Unido las instituciones financieras tienen un hoyo de más de 30.000 millones de euros y Estados Unidos escasamente muestra signos de recuperación. China parecía estar alejada de los vaivenes del resto de las economías, lo que empezó como una serie de medidas para restringir el crecimiento del crédito ha provocado una creciente desconfianza en el sistema bancario del gigante asiático.

Ante la falta de liquidez y confianza dentro del sector, el Banco Central de China apenas ha ayudado con 8.200 millones de euros a una institución en particular, cerrando el grifo de recursos que debería estar inyectando al mercado en su función de prestamista de última instancia, como hicieron sus pares en EEUU y en Europa, en aras de reanimar la economía.

La negativa de las autoridades monetarias en ofrecer liquidez a través de operaciones en el mercado abierto, ha dejado al mercado interbancario la tarea de inyectar liquidez a las instituciones financieras deficitarias, provocando que el tipo de interés al que prestan dentro del sector se coloque por encima del irrisorio 5%, cuando su rango usualmente oscila entre el 2% y 3%.

El Banco Central chino está haciendo caso omiso a las recetas tradicionales en esta situación; en vez de otorgar facilidades a la banca y darle riendas a la maquinita de hacer dinero, han restringido su política monetaria logrando un aumento del tipo de interés interbancario, aumento de la desconfianza de los agentes económicos y caída del consumo.

Las razones de la actitud del organismo emisor están motivadas como forma de sanción a la banca irresponsable, que se beneficiaron en la época de bajos tipos de interés incumpliendo los limites regulatorios al crédito y que ante la apretada de tuerca de las condiciones crediticias de parte de las autoridades monetarias se han visto en dificultad de liquidez.

¿Es correcta la actitud del Banco Central en castigar a los bancos?, tal vez el fondo es correcto pero no la forma. Esta actitud podría llevar a que algunos bancos coqueteen con el impago, al igual que ha provocado una caída en la confianza que se ha visto reflejada en desplomes importantes en las principales bolsas de valores asiáticas y un desmoronamiento del consumo, cosa que retrae el crecimiento. Estamos seguros que las autoridades de la segunda potencia mundial ratificaran la plana y harán lo necesario para reactivar la economía de esta gigantesca fábrica asiática.

Perspectiva Ciudadana