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Alfredo Núñez Fernández
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Domingo, 27 de Octubre de 2013
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España bien podría tomarse como el ejemplo perfecto para describir los efectos de la crisis sobre el viejo continente; lo que era definido como un milagro económico por muchos expertos, luego de los embates dejó a la intemperie el fuerte desempleo, déficit, estancamiento y escándalos de corrupción.

Aunque las finanzas españolas aún se sienten resentidas, se podría divisar una tenue luz al final del túnel de las dificultades económicas, gracias a las buenas cifras de la entrada de turistas, donde este verano rompió todos los récords con 22.6 millones de viajeros, despertando un sector que tuvo seis trimestres consecutivos en recesión.

España ha sido el principal beneficiario en términos turísticos de la crisis en el norte de áfrica, captando a unos 6.5 millones de turistas hacia territorio ibérico, representando un crecimiento del 4.7% en septiembre en comparación con el 2012; los protagonistas de este impulso son los visitantes de los países nórdicos y del Reino Unido. 

Este importante renglón es responsable de inyectar más de 45.000 millones de euros a la economía, estimando su impacto en 10% del Producto Interno Bruto. Este crecimiento en el tercer trimestre del año, ha logrado rebobinar la caída en el empleo, creándose 11.500 nuevas plazas y ayudará a que finales de año la nota global del sector sea en números verdes.

Durante décadas España se vendió como turismo de sol y playa, pero en los últimos treinta años se ha transformado para explotar su rica gastronomía y turismo cultural. Aprendieron que no basta con que el turista visite una playa, sino que buscaron que el turista extranjero gaste y se convierta en pieza fundamental del desarrollo del país.

En total, 48.8 millones de turistas han visitado la madre patria en lo que va de año. El futuro podría ser más promisorio si las autoridades se decidieran a realizar las reformas que están pendientes, pero el alto costo político lo hace cada vez más difícil. Aunque estos números no representan la resurrección de la economía española, ciertamente son un motivo de regocijo y un punto de partida.

 

 

Perspectiva Ciudadana